Asociación Zen de América Latina

  Sangha del Maestro Kosen

Volver a la lista de los kusenes    

Dojo de Montpellier, el Jueves 6 de Febrero de 2003

En la práctica, en la enseñanza del zazen, no hay ni principio ni fin, es decir que no llegamos jamás a una meta, a un fin. Ni siquiera en el nirvana hay principio, ni fin, porque contiene todas las cosas, todos los principios, todos los fines.

Entonces, sin cesar el zazen nos hace descubrir nuevos horizontes en nosotros mismo y en él mismo, poruqe el zazen no es solo nosotros mismos, es también Dios o Buda. Al final descubrimos nuevas dimensiones, pero a veces tenemos la sensación de no progresar, tenemos la sensación que lo que hemos descubierto no tiene valor, no tiene más valor. A veces tenemos la impresión que el zazen es solamente nosotros, este cuerpo sentado. Uno se pregunta qué hace ahí. Varios de mis discípulos han tenido esta sensación : « zazen duele, ¿qué hago aquí, para qué sirve ? Ah,... es bueno para la energía, para calmar la mente. ». Racionalizamos. « Hace tantos años que practico el zazen y no he progresado. »

El progreso es eterno y al mismo tiempo no existe. Es como si esperasen que la primavera progrese. Cada año es nuevo, simpre más bonito que el año anterior, pero en realidad no progresa, no hay ni principio ni fin.



Volver a la lista de los kusenes