Asociación Zen de América Latina

  Sangha del Maestro Kosen

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Dojo de Montpellier, el Domingo 22 de Enero de 2006

Entonces quería decir que la respiración durante el zazen no es en verdad una técnica determinada, es decir, hacer esto o aquello con sus intestinos. Es mucho más una cuestión de flujo, de densidad y de ritmo.
Recibí justamente una pregunta por Internet que trataba de esto. La persona me decía: yo intento tener una respiración natural pero a partir del momento en que uno intenta ser natural no lo es, es contradictorio.

Hace algunos años yo había dicho en un kusen: la naturaleza en su estado natural bruto es perfecta. Por ejemplo, si van al desierto por lugares que no han sido afectados por el hombre, tienen una sensación de perfección, de armonía. Evidentemente, en cuanto la mano del hombre se mezcla con eso hay desarmonia, eso se vuelve cuadrado.

Pero en realidad con algunos años de experiencia más, me doy cuenta que esta explicación no era suficiente. Es lo que que hace la particularidad del zen, su postura, su actitud del espíritu, su respiración. Todo lo que gira en torno al zen como la caligrafía, los jardines japoneses, el ikebana. Cuando vemos los jardines japoneses, ellos emanan una armonía, una sensación de naturaleza virgen. Es finalmente todavía más bonito un verdadero jardín zen, bien logrado, que la naturaleza. Hay toda clase de jardines zen con arena, piedras, árboles, pequeños estanques. La manera de cortar los árboles. Y es sobrenatural, es decir es natural, pero es creado por algo en el hombre. Es eso que hace la especificidad en el zen.

La caligrafía por ejemplo es sobrenatural. Es decir es el hombre él mismo que crea, que engendra la naturaleza misma. Y la respiración en zazen es eso, no es solamente natural, es ella misma que debe generarlo. Es por eso que digo que el flujo, el ritmo y la densidad son importante. Pues, es lo que el Buda intentaba explicar en el sutra anapanasati, porque la respiración no es solamente el hecho de respirar.

Eso va mucho más lejos. Y en consecuencia el método, la base para crear la naturaleza en el seno mismo de la respiración, es tomar conciencia de los dos puntos entre inspirar y expirar, y expirar e inspirar. Estos dos puntos, este pasaje cuando pasamos de la inspiración a la expiración y de la expiración a la inspiración, allí reside el secreto, allí hay dos espacios vacíos. Es necesario pues comenzar por tomar conciencia de este infimo momento, de este infimo espacio vacío entra inspiración y expiración. Y es a través de este espacio vacío que vamos a encontrar la libertad.


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