Asociación Zen de América Latina

  Sangha del Maestro Kosen

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Dojo de Montpellier, el Jueves 27 de Julio de 2006

Los que no tienen la experiencia del zazen tienen de él una idea limitada y a menudo excéntrica. Entonces nos preguntan: "¿Qué hacen durante zazen? ¿Ruegan?". Otros preguntan: "¿Durante zazen, hacen un vacío? ¿Se fuerzan por no pensar?". Les respondemos: "No, nos concentramos en la postura!. Se asombran mucho de escuchar hablar del cuerpo, el hecho de que concentremos el espíritu sobre nuestro propio cuerpo los asombra, "¿no debemos olvidar lo físico en la meditación?" Para ellos, la meditación es algo mental, lo físico no es importante. Precisamente, hace un rato subrayaba que después del zazen, cuando se levantan para hacer kin hin, tienen las piernas entumecidas. Incluso después de veinte años de práctica, tienen las piernas entumecidas, es normal. El Maestro Deshimaru nos explicaba que fisiológicamente esta postura retrasaba considerablemente la circulación de la sangre en la parte baja del cuerpo hasta la cintura, la circulación de la sangre va a intensificarse en la parte alta del cuerpo y especialmente en el cerebro. El cerebro va a irrigarse mucho más, va a recibir mucha más energía que en la vida normal. Por el contrario, las piernas van a tener mucha menos.

Un Maestro entró en el dojo, un día, y vió a su mejor discípulo que se llamaba Yakusan sentado en zazen, completamente solo. El Maestro entró y habló a su discípulo: "¿Que haces ahí sentado como una montaña?" El discípulo sentado en zazen respondió: - "No hago nada". El Maestro le dice: - "No me digas que no haces nada porque estás haciendo zazen". El discípulo le dice: - "Sí, hago sin hacer". –"¿Qué es hacer sin hacer?" Le pregunta el Maestro. El discípulo respondió: -"Incluso los más grandes sabios no podrían explicarlo". Y para terminar dice esta palabra japonesa "Hishiryo".

Hishiryo quiere decir conciencia absoluta, pensamiento absoluto, hacer sin hacer. Hay gente que dice que en zazen no es necesario hacer nada. Es falso. Pero los que piensan que hay que hacer algo se equivocan también. Esto parece casi imposible, pero al mismo tiempo es muy simple. Vemos, por ejemplo a algunos animales, como los monos, que saltan de rama en rama. Cuando se ve la perfección del caminar de un guepardo, o se ve a un águila planear y atrapar su presa, o algunos pájaros que se sumergen en el mar para atrapar peces, decimos que sus acciones son del orden del prodigio, ¡Qué intuición perfecta tienen! ¡qué reflejos! ¡qué espontaneidad impecable! Nostros los hombres somos siempre un poco torpes. Los animales hacen sin hacer, hacen espontáneamente, inconscientemente, en el buen momento, sin pensar, sin complicación. Por el contrario no tienen la conciencia de ellos mismos, no pueden reflexionar, elaborar, comprender. Pero nostros los hombres, quienes tenemos esta conciencia, no tenemos la misma espontaneidad que todo el resto de la naturaleza. Porque todo el resto de la naturaleza es espontánea, sea el viento, la arena, las hierbas que crecen, los árboles, las estrellas, todo esto es hacer sin hacer, es conciencia absoluta, perfección. Pues en zazen es esto lo que aprendemos a reencontrar íntimamente, guardando al mismo tiempo nuestra especificidad humana de conciencia. Cuando hayan encontrado este hacer sin hacer, esta espontaneidad, esta conciencia hishiryo, todo siendo aún humanos, serán tan perfectos como el primer día de la creación divina.

Entonces el zazen, esta meditación que parece tan misteriosa para la gente que la observa del exterior, no tiene finalmente nada de diferente de nuestra vida cotidiana, ordinaria. Es similar en zazen, en un momento en zazen van a hacer algo, pero en realidad no son ustedes quienes lo hacen, es la situación. Entonces este pequeño micro movimiento del zazen va a hacerse espontáneamente, en armonía, va a ser beneficioso. Todo en nuestra vida es así. Pues, si se sabe cómo hacer zazen, si se hace zazen como un Buda, todo en nuestra vida puede encontrar una solución armoniosa, despierta; paciente pero espontánea; relajada pero fuerte.

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