Asociación Zen de América Latina

  Sangha del Maestro Kosen

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Dojo de Montpellier, el Jueves 27 de Julio de 2006

En el zen y especialmente en el dojo, en el zazen, se habla de "cuerpo-espíritu", en una sola palabra. Cuando observamos como el embrión se forma en el vientre de la madre: al principio, nos damos cuenta que hay muy poca diferencia entre las distintas partes de su cuerpo, del cuerpo, entre el cerebro, los brazos, las piernas. Poco a poco, eso se define, cada parte del cuerpo toma una definición y una función precisa. En la filosofía Taoísta se habla de las tres calderas. Es decir, la parte inferior del cuerpo, la parte mediana del tronco -la digestión, etc,-, y la caldera superior: el corazón y el cerebro. Por tanto, se puede ver que las funciones de estos distintas calderas son diferentes.

Entonces cuando nos sentamos en zazen, la parte inferior del cuerpo, los pies, las piernas, como acabamos de ver durante el kin-hin, son muy importantes. Pero en el zazen, vemos que los pies y las piernas se ponen en una postura particular que se llama la postura de loto. El loto es una flor que tiene la particularidad de tener un tronco largo, una raíz larga, que toma vida en las ciénagas, pero la flor misma sobrevive sobre la ciénaga y es de una gran belleza, de una gran nobleza, de una gran generosidad, de una gran suavidad. Entonces, la función ordinaria de las piernas que es caminar, desplazarse, tomar raíz en la tierra, es transformada completamente. La planta de los pies observa el cielo y tomamos raíz con un largo y fino tronco que va a ir muy profundo a alimentarse con la sustancia alimenticia de la tierra, como un loto.

Entonces, una vez más en la filosofía Taoísta, la caldera inferior: cuando hablamos de caldera inferior, no hablamos solamente de las piernas, sino que hablamos de los órganos reproductores y de los órganos de eliminación: vejiga, intestinos, órganos genitales. Allí, una vez más, como las piernas que se utilizan de manera diferente que como las usamos habitualmente, como una metamorfosis, estos órganos de reproducción y eliminación van a tener otra función que la de reproducirse o eliminar. No es necesario hacer caca sobre su zafu y no vale la pena tener excitaciones sexuales durante el zazen. Por tanto, la caldera inferior está completamente... deviene inteligente, en contacto con la tierra. Va a intercambiar enérgicamente de manera muy poderosa.

Entonces, luego tienen el tronco. El tronco - el estómago, todos los órganos, el hígado y obviamente el corazón y los pulmones. En la filosofía Taoísta, los órganos no son sólo órganos de filtrado, la bomba para el corazón, de filtro para el hígado, de asimilación para el estómago. Cada órgano representa una entidad emocional; evidentemente, y sobre todo el corazón. En occidente, relacionamos al corazón con el amor. Cuando nos gusta alguien le decimos “mi corazón”. Entonces durante zazen, el cerebro y los órganos están íntimamente vinculados de manera eléctrica y química.

Ustedes saben que la relación entre el cerebro y el cuerpo se hace por electricidad y química. El Tálamo en el cerebro sirve a ese intercambio de información entre el cerebro y los órganos, entre el cerebro y el cuerpo. El cerebro envía un impulso eléctrico, una información que es transformada en química por el Tálamo y que se extiende por el cuerpo, a todas las células, de manera química. El cuerpo, él mismo, reenvía una información química que va a transformarse a su vez en mensaje eléctrico por el cerebro. Del estilo, por ejemplo, “tengo hambre o tengo ganas de hacer el amor”. El mensaje viene del cuerpo o del cerebro. Los dos se envían mensajes. Las células, que son una comunidad de entidades vivas, nos envían mensajes. Por ejemplo, si paran de fumar, su cuerpo va a enviarles mensajes químicos "quiero fumar". El cerebro recibe estos mensajes y los traduce a pensamientos: "En el fondo, si fumaras un cigarrillo, te haría bien, y puesto que ya dejaste de fumar una vez, podrás volver a dejar. ¡Vamos, fumate un pequeño cigarrillo!” Hay mensajes sin parar entre el cerebro y el cuerpo. Una comunicación que se hace en algunas fracciones de segundo, es muy rápido.

Entonces, es interesante saber también cuáles son los mensajes que van hacia el cuerpo, cuáles son los mensajes que vienen del cuerpo, cuáles son los mensajes que vienen del cerebro. Había un gran Maestro que todas las mañanas, cuando se despertaba, se lavaba los dientes, se lavaba la cara, se miraba en el espejo, hacía gassho, se hacía gassho a sí mismo y se decía: “¡Hoy, no te dejarás abusar ni por otros, ni por ti mismo!" Diciendo esto, se refería al cuerpo-espíritu y al zazen.

Hablé de las piernas, hablé del tronco, hablé del cerebro y la cabeza, porque la cabeza no es nada, están las orejas, están los ojos, la nariz y la boca, es decir, los órganos de los sentidos. Pero no les hablé de los brazos y especialmente de las manos. Justamente, hablemos de los órganos de los sentidos. Para la vista, están los ojos, para la audición, están las orejas, para el olfato, está la nariz, para el gusto, está la boca. El quinto sentido, es el tacto y el tacto son las manos.

Luego, pueden comprender que las manos se conectan muy particularmente al cerebro. Y en consecuencia, siempre durante zazen, el cuerpo-espíritu, -es decir zazen-, las manos son particularmente importantes. El Maestro Deshimaru lo decía, Dogen lo decía siempre. La posición, el mudra de las manos en zazen, en japonés Ho Kai Jo In, el mudra universal, está ligado al mismo tiempo al cuerpo y al espíritu. Durante zazen, deben ser particularmente conscientes de sus manos, de la posición de sus manos, del calor de sus manos, de la circulación energética de sus manos. Obviamente, de la postura de sus manos. Cada dedo está ligado a una parte bien específica del cerebro. Es enorme la información que hay en las manos. Deben estar bien horizontales, las palmas bien horizontales, contra el abdomen, posadas sobre los muslos o sobre los pies, los dedos superpuestos, el índice sobre el índice, el dedo mayor sobre el dedo mayor, etc. Algunos dicen que el pliegue de la segunda falange del dedo mayor debe estar superpuesto al pliegue de la primera falange del mayor de la otra mano. Pero eso es relativo a la forma de las manos de cada uno.

Entonces los dedos deben estar bien superpuestos, alineados unos con otros, las palmas de las manos paralelas al suelo, los pulgares deben juntarse justo sobre los dos mayores, deben estar bien horizontales, no deben caerse hacia abajo ni estar demasiado apretados, ni deben ir hacia arriba. Las manos deben estar muy relajadas, calientes. La mano izquierda da la energía a la mano derecha.

Entonces, para terminar por la cabeza, porque a pesar de todo la cabeza no es nada. La cabeza debe también colocarse en tanto que órgano. Es muy importante también la posición de la cabeza en zazen, especialmente de la nuca. La nuca está bien estirada, lo que no quiere decir crispada, y el mentón entrado. El mentón entrado, pero al mismo tiempo, la parte alta de los pulmones, la parte baja de la garganta, toda esta parte, es extremadamente importante psíquicamente. El chakra de la garganta es un chakra muy importante. Y aunque el mentón esté entrado, este chakra debe estar abierto, no debe estar cerrado. Vean: nuca estirada, mentón entrado, el chakra de la garganta abierto, es muy importante. Este es uno de los puntos más importantes del zazen, por lo tanto no puede estar tenso. Pero tampoco puede estar flojo. La cabeza no debe inclinarse ni hacia delante ni hacia atrás.

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