Asociación Zen de América Latina

  Sangha del Maestro Kosen

Volver a la lista de los kusenes    

Dojo de Montpellier, el Domingo 16 de Diciembre de 2007

En zazen, postura de meditación, de concentración, se tiene cuidado con los puntos de la postura, por lo tanto presten su atención, su concentración sobre los puntos precisos de la postura. ¿Pero uno es realmente capaz de concentrarse, de focalizar su atención, su energía sin moverse? Es decir, ¿hacerlo durante cuánto tiempo? ¿Cuánto tiempo uno es capaz de hacer sólo una sola cosa, de estar completamente concentrado, estar enfocado sobre una sola cosa? ¿Cuánto tiempo? No mucho más de tres segundos, eso debe ser el máximo, sin mover los ojos, sin cambiar la conciencia, sin pensar. Anoche tuve un sueño donde se me explicaba: si eres capaz de enfocar tu atención con un solo espíritu, sin moverte, el tiempo necesario para formular una frase entera que quiere decir algo, entonces absolutamente todo será posible para ti. ¡Todo!
Entonces voy a señalarles algo. En zazen, no se nos enseña a fijar nuestra atención sobre un punto o sobre una vela. Los ojos se colocan a un metro delante de nosotros, la mirada esta a un metro delante de nosotros, estamos bien derechos, no se observa nada en especial. ¡Bien! No es una cuestión de fijar algo, pero los ojos son importantes, no deben moverse.
Entonces si estuvieran realmente atentos (es lo que se aprende un poco también en el zazen: a estar atento a sí mismo, a lo que pasa) pues bien podrían constatar que son incapaces de pronunciar una frase entera, incluso una frase corta como "yo te quiero" por ejemplo, si están enamoradas o enamorados, son incapaces de pronunciar esta frase de principio a fin concentrados. Es decir, antes de llegar al final de la frase sus ojos van a moverse, su pensamiento va a moverse, su conciencia va a moverse. Y en realidad su frase no querrá decir nada porque su conciencia se habrá escapado.
Pues no son los ojos que deben fijarse sino la conciencia, por supuesto. No son los ojos que no deben moverse, es la conciencia, pero se dice que los ojos son la puerta de la conciencia.
Cuando hayan aprendido esto, poco importa si tienen los ojos cerrados o abiertos, toman conciencia de su conciencia y a continuación se mantienen inmóviles. Es el secreto.

Volver a la lista de los kusenes