Asociación Zen de América Latina

  Sangha del Maestro Kosen

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Dojo de Montpellier, el Viernes 16 de Enero de 2009

¿Qué es el zazen y qué es el despertar?
Imaginen que trazan el contorno de sus siluetas con un pincel.
Partiendo de la cima del cráneo, desciendan por el lado derecho de la cabeza, den la vuelta por la oreja, bajen a lo largo de la mejilla, el cuello, el contorno del hombro hasta el brazo, el antebrazo, la mano, den la vuelta por los dedos. Dedo meñique, anular, mayor, índice, pulgar, para volver por adentro del brazo, doblando en la axila. Pasen luego a lo largo del tronco, bajando por el lado exterior de la pierna, el pie y suban por el interior de la pierna, hasta el sexo, luego vayan por el lado interior de la otra pierna, el tobillo, el contorno del talón, los dedos del pie, y suban por el lado exterior de la pierna, por la cintura, las costillas. Vamos a pasar por la axila izquierda, por el interior del brazo, por el pulgar, los dedos, y volver a subir por el lado exterior del brazo izquierdo, la muñeca, el codo, subiendo por el hombro, el cuello, la mejilla, luego la oreja y vamos a reencontrarnos en lo alto de la cabeza. Habremos hecho el contorno del límite de nuestro cuerpo.

¿Entonces qué es el zazen? Es el comportamiento de lo que se encuentra dentro de esta línea que trazamos, y también su relación con lo que se encuentra fuera de ella. Una línea está hecha de puntos: mil millones, 2 mil millones. Entonces cuando la gente diga: “Ha! Haces zen, ¿qué es el zen?” Entonces van a describir un punto. Evidentemente aquel punto, forma parte de la línea que hace al contorno de nosotros mismos, pero es solamente un punto. Van a, sin embargo, decir que el zen es esto. Por otra parte la manera en que practican es así. Practican siempre un punto, que, por cierto, forma parte de la línea, pero es sólo una parte ínfima. Hay quienes, por ejemplo, no pueden dejar de cerrar los ojos, retorcer la cabeza o mover el hombro y estar en la especificidad de un solo punto de la línea.

El Maestro Deshimaru lo repetía incansablemente: “el zazen no es una condición especial.” Entonces nosotros, teníamos veinte años, nos gustaba mucho beber, fumar, tomar trips. “Ha! ¿No es ninguna condición especial? ¡No es divertido!” Deshimaru a menudo decía: “A Stéphane le gustan las condiciones especiales.” Entonces decía: “el zen es la vuelta a las condiciones normales.” Entonces era todavía peor porque para nosotros lo normal era muy aburrido; esto quería decir seguir a esta banda de imbéciles que definieron lo que es lo normal, lo que resulta una cagada. Pero si se define la condición normal, esta misma condición normal se convierte en una condición especial. ¿Me siguen? Pues no había comprendido qué eran las condiciones normales de las que hablaba Deshimaru. Las condiciones normales no son una condición especial. A veces, para ayudarnos, el Maestro Deshimaru decía: “Son condiciones originales.”Así, esto me gustaba más, ya.

Entonces cuando ya han practicado treinta o cuarenta años de zazen, digamos si practican una o dos veces al día, 365 multiplicado por cuarenta multiplicado por dos, esto da 30.000 puntos, el conocimiento de 30.000 puntos de zazen específicos. Pero 30.000 puntos es todavía insuficiente, se dice que bodhidharma habría practicado 90.000 puntos de un solo golpe: nueve años frente a la pared… todos estos puntos que son parte de la línea que define a la silueta de este cuerpo. Ciertamente quedan muchos otros por conocer ya que el punto no tiene espesor sino que existe en tanto que punto como existen condiciones especiales, es infinito.

Pero esto todavía no es el verdadero zen del Maestro Deshimaru, aunque todas estas condiciones especiales están incluidas en la condición normal.

Es en esto que insisto en el hecho de que el zazen último es el que reconcilia totalmente la vida ordinaria y el nirvana, y esto lo dijeron los Maestros. Es difícil de comprender, pero lo dijeron. Es el que reconcilia las condiciones diarias de vida ordinaria con lo más profundo. La postura es natural, la respiración tranquila, los ojos están abiertos… es como si estuviéramos sentados en el autobús. Cuál es la diferencia. Dónde está la diferencia. El Maestro Dogen lo explica en el Fukanzazengi, donde dice una frase muy importante: “giren su luz hacia el interior.” ¡Solamente esto! Cuando se gira su luz al interior -no puedo decirles cómo pero se enterarán de esto haciendo za zen- cuando se gira la luz al interior, entonces el mundo interior y el mundo exterior no están separados, todo se vuelve el espíritu. Todo se unifica.

Pero esta línea famosa ¿quién es el que hace el contorno de nuestro cuerpo, delimita el interior o el exterior? ¿O es que son los verdaderos límites de nuestro ser?

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