Asociación Zen de América Latina

  Sangha del Maestro Kosen

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Dojo de Montpellier, el Domingo 20 de Diciembre de 2009


El problema ecológico entre las energías fósiles y las energías renovables es la imagen exacta de nuestra conciencia, del nivel de nuestra conciencia de vivir y de nuestra relación con nuestro propio cuerpo. Consideramos al cuerpo una energía fósil. Es decir que el cuerpo degenera, envejece, se pudre y luego queda un cadáver hediondo que hay que colocar en alguna parte, enterrar, quemar, del que otros deben hacerse cargo por nosotros. Pues esto es el cuerpo fósil, el cuerpo contaminante y como vivimos una lógica de existencia en donde se piensa que nuestra muerte es ineludible y que nuestro cuerpo es perecedero, entonces nosotros mismos somos la contaminación, llevamos la contaminación en nosotros. Pues hay que encontrar al cuerpo verdadero, renovable.



En el budismo llamamos a este cuerpo Dharma Kaya. El cuerpo renovable no es un cuerpo fósil que vaya a agotarse y que ensucie, y del cual otros se tengan que responsabilizar. El camino hacia este cuerpo ideal se llama za zen, pero ustedes dirán: "oh! pero el zazen es demasiado duro, es largo!" Por supuesto que no es una porción de pastel, como decía Deshimaru, pero el hecho de hacer este esfuerzo muestra por lo menos nuestra buena voluntad ecológica.



Hay que entrenarse en existir más allá del cuerpo, en trascender el cuerpo y en comprender la verdadera naturaleza del cuerpo. Es lo que personalmente siempre me interesó del zazen. El no hacer nada, el satori o no sé qué… lo que quiero, a la imagen del Cristo, es ser inmortal y tener un cuerpo eterno. Es estúpido, es una locura, según lo que convenga creer es imposible, pero es lo que a mí me interesa. En cuanto a nuestro cuerpo, ya es mágico y siempre ha estado en relación con nuestro espíritu, ya está iluminado y siempre lo ha estado. Iluminando, esto quiere decir claro, consciente, universal.



En cuanto a nuestro mundo, en cuanto a las soluciones tecnológicas o científicas que pueden resolver nuestros problemas planetarios, ya son conocidas. La sola cosa que debemos cambiar radicalmente en nuestra humanidad actual es el nivel de conciencia y nuestro estado de espíritu. Solamente esto. Entonces el zazen es muy precioso, maravilloso, poderoso. El za zen es un generador de conciencia, de energía, de libertad, de verdad. Tu za zen es muy poderoso, muy útil. La conciencia de todos se transforma por tu práctica. Única, libre y al mismo tiempo unida a todo el universo.



Hay muchos tipos de energías: electricidad, magnetismo, energía gravitacional, energía fotónica y también y luego por supuesto las energías fósiles, esas energías bárbaras y poco evolucionadas que corresponden a nuestro nivel de conciencia actual. Hay también una energía que se conoce poco, es la energía cósmica. La energía cósmica es el poder de la conciencia, contiene también a la electricidad y otras energías pero no se trata de la electricidad u otra energía en particular.



De hecho la energía cósmica está  vinculada a la conciencia, es la conciencia-energía y por otra parte toda energía es conciencia, porque toda energía contiene información y pues zazen genera energía cósmica, es decir la energía-conciencia. Y qué es la energía-conciencia: es la vida. Zazen genera vida. Entonces durante zazen uno tiene el placer, la experiencia de volverse íntimo con el espíritu de la materia, de la carne. No hay que juzgar la sensación como buena o mala, sino solo aprovecharla, aceptarla y sacar provecho de la experiencia.



Y este encuentro entre el espíritu y la carne, el espíritu y su cuerpo, es muy importante y es importante que disfruten esta reunión, cualquiera sea la forma que tuviera, aunque pinche un poco, lastime un poco, pero bueno se trata de una iniciación, y después no juzgamos más al cuerpo. No lo juzgamos más como dolor desagradable. Hay que trascender a la muerte misma. Hay que trascender a la vida misma. Y cuando esta reunión sucede en el  amor, cuando con tu espíritu se disfruta de la reunión, entonces la bendecimos, es algo maravilloso.

 



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