Asociación Zen de América Latina

  Sangha del Maestro Kosen

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Dojo de Montpellier, el Domingo 11 de Abril de 2010


A menudo la gente piensa que mirar en el interior quiere decir cerrar los ojos. Por supuesto, podemos cerrar los ojos de vez en cuando pero para la postura tal como se la describe, se necesita mantener los ojos abiertos. Pues miramos en el interior manteniendo los ojos abiertos. Es muy importante, muy importante al nivel de la comprensión del despertar. Hace falta que ustedes sepan que lo que ven por fuera es mirar en el interior. Lo que ven por fuera es el interior, es el interior de su espíritu. Todos los grandes maestros comprendieron esto, todos. Pues esto no es trivial. Durante zazen, aunque sea la pared lo que tienen que mirar, es muy importante a pesar de todo, van a descubrir la relación que tienen con su propio espíritu, la relación que mantienen con la realidad que ustedes perciben por fuera. Entonces cuando tienen los ojos abiertos ven su postura, la sombra de su cuerpo, casi como un objeto exterior. No sabemos si es un objeto interior o exterior. Están los dos, desde el punto de vista del zazen, desde el punto de vista del observador del zazen. Entonces ustedes mantienen los ojos abiertos pero no se trata de bizquear aunque a veces pueden bizquear también. No está prohibido bizquear un poco, sin embargo esa no es la postura de base típica. Entonces está bien que  vuelven a la postura de base típica tal como la describen los grandes maestros. Hay una historia que me gusta mucho. Baso era un gran maestro zen, contemporáneo de Sekito, que era de nuestra descendencia, de la descendencia Soto. Y entonces Baso tenía una personalidad muy fuerte. Medía dos metros, tocaba su frente con su lengua, tenía dos manos grandes como palas. Era muy gentil pero a veces les daba bofetadas a sus discípulos. Despertó a muchos discípulos, se dice. Despertar… bueno, las historias cuentan; “le dio una gran bofetada y el discípulo se despertó”. Pero una vez estaba un kyosakuman. Todo el mundo hacía zazen en el dojo, y este kyosakuman le pegó a un tipo que estaba haciendo zazen. Baso le reclamó: ¿por qué golpeó a este discípulo? Porque estaba durmiendo. Baso dijo: ¿quién dijo que en la naturaleza de Buda no es posible dormir? Quién dijo que cuando se dormía no se tenía la naturaleza de Buda.



Me había gustado mucho. Yo digo, hay que volver a la postura típica tal como se describe pero tenemos una libertad en esta postura. En cambio si cerramos los ojos desde hace seis meses, hay que pensar en corregirlo. Es un exceso. Entonces mucha gente se equivocan diciendo que en zazen no hay que pensar. Seguro que si usted piensa durante todo el zazen, esto no es eficaz. Pero en el zen no se piensa. Los maestros dicen pensar más allá del pensamiento, pensar sin pensar. Hay otro punto muy importante sobre el cual se cometen muchos errores. El zen tampoco es una emoción, no debe ser emocional. Entonces en el zen no damos efluvios de abrazos, de amor, ¡ah, te quiero!, de tomar esto en los brazos justamente porque no nos abandonamos a la exageración de la emoción o a mantener la emoción. Es como el pensamiento. Cuando se es emocionalmente agresivo, es también una emoción, es también emotivo. Y entonces es muy importante porque la energía del corazón es muy importante. Y la energía del corazón debe ser exactamente como la energía del pensamiento, es decir pensar sin pensar. Y pues la emoción del amor debe estar presente, esto forma parte de la postura pero no es una emoción, es una emoción inmutable. Es una energía, más bien. Y de apertura del corazón. Es fundamental. Es amor pero esto no es el amor. No es algo misterioso, es la condición normal. En todo los casos en la relación con el universo, en la relación con nuestra propia percepción de nosotros incluso, en la relación con el otro por supuesto. Sin la apertura del corazón, no pueden ser espirituales, no pueden abrirse, no pueden sentirse bien, no pueden ser felices, no pueden hacer felices a los demás, no pueden ser un santo, no pueden ser un Buda. Y la apertura del corazón, es solamente una postura y estás muy atado a la respiración. Digo esto porque el maestro Dogen hablaba de la mano izquierda. Decía: la mano izquierda está unida al corazón. Continuaba: es muy importante concentrarse sobre la mano izquierda. Decía: concéntrese sobre la palma de la mano izquierda, y entonces es fácil, si quieren aprender a abrir su corazón, concéntrense en la palma de la mano izquierda. La palma de la mano izquierda y sobre el espacio de su corazón y respiren despacio. Esto va a suavizar su energía. Estas son cosas que hacen falta conocer sobre su propio vehículo, su vehículo cuerpo-espíritu. Desde el momento en que  concentramos la atención en el corazón, deben sentir una energía muy agradable y dulce plena de amor, de hecho. Y deben generar a voluntad esta energía. Esto no tiene nada que ver con lo emotivo, con el afecto. Es puramente interior y esto va a curar totalmente sus ilusiones del amor o de la alegría, pueden llamarlo como quieran.



 no podemos. Entonces Ferrari no sirve para nada. No, para el 2CV, no sirve para nada. En cambio esto sirve para poder andar en Ferrari. Esto sirve para experimentar con su dimensión de Buda.  Saben que tienen su dimensión de Buda. Existe. Si quieren actualizarlo, vayan al dojo o encuentren un lugar tranquilo en su casa y se sientan y practican. Es mejor en el dojo porque uno debe armonizarse, adaptarse a los otros. Es muy importante. Si se practica zazen únicamente a solas, será un zazen limitado. Lo que quiero decirles, esto no puede servir para el 2CV. Cualquiera puede venir a practicar zazen, las mujeres, los hombres, los idiotas, cualquiera puede tomar la postura correctamente en el dojo, es igual. En el dojo. Los blancos, los negros, los grandes, los pequeños, todo el mundo puede volverse Buda.



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