Asociación Zen de América Latina

  Sangha del Maestro Kosen

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Dojo de Montpellier, el Domingo 11 de Mayo de 2003

En realidad, según la enseñanza de los maestros, solo el espíritu existe. El cuerpo, nuestro cuerpo, el tiempo, la realidad son una creación del espíritu. El espíritu no tiene nada que ver con el ego. El ego no es real. No sera que en el espacio de esta vida, vida actual, existen multiples especímenes de ego de los que uno se apropia, que son incluso a veces contradictorios entre si. Ninguno de esos egos es nuestra verdadera personalidad.

Entonces, que es el espíritu? Donde esta el espíritu? Por que, en el zen, se enseña todo a partir de la base, justamente, del cuerpo y de la postura física? Esto parece contradictorio. Yo les aseguro de entrada: el zen no es una gimnasia, ni una técnica, ni un ejercicio práctico con vista a obtener mayor energía, o simplemente para calmarse, calmar su ego. No tiene nada que ver con lo que uno se imagina. En la enseñanza de Buda uno estudia a partir del cuerpo, pero consideramos justamente que el cuerpo es el aspecto visible y estudiable del espíritu. En ese sentido, no se puede separar el cuerpo del espíritu. Es muy importante comprender más tarde o más temprano, por la práctica, que nuestro cuerpo mismo es el espíritu. Es eso lo que intentamos realizar. Cuando lo comprendemos, podemos desapegarnos de cualquier sufrimiento, de cualquier sensación, de todo, podemos liberarnos de todo, todo se hace posible. El zazen consiste en volverse íntimo consigo mismo, íntimo con este espíritu y ver al fin su verdadero aspecto, su verdadero funcionamiento, y esta visión consciente de las cosas nos libera.

Cual es la diferencia entre el ego, que en aras de la comprensión pudieramos llamar ilusorio, y el ego verdadero? O bien entre el ego y el espíritu, el espíritu universal? Creo que la diferencia fundamental es que el ego esta limitado por el nacimiento y por la muerte. Se cree que el ego es verdadero cuando en verdad es falso, cuando en realidad, como les decía, uno puede tener varios egos, una gran variedad de egos en la vida. Por ejemplo, puede haber un período en nuestra vida en el cual uno tenga una confianza enorme en si mismo. Crees que estás hecho para triunfar, tienes dinero. Puede existir otro período en el que pierdas la confianza en tí y te dices: no soy nadie. Es un ejemplo burdo pero muy sutilmente, de hecho, el ego no tiene noumeno. Es ilusorio: soy bello, soy fuerte, soy bruto, no soy nada, todo eso es ilusorio. Y todo eso esta limitado por un nacimiento y una muerte hipotéticos.

Mientras que el ego verdadero, el espíritu, no está sujeto al malestar del despegue y el aterrizaje de la vida y la muerte. Se sitúa más allá de todo eso. Desde el punto de vista del verdadero espíritu, cada momento es la muerte misma, cada sensación, cada emoción es nacimiento o agonía, nacimiento y agonía al mismo tiempo. Así que ya no los toma en cuenta, ni busca lo agradable para huir de lo desagradable.

Si les cuento todo esto, es solo para decir que la clave absoluta del zazen se encuentra en el espíritu, que la clave del espíritu se encuentra en el cuerpo, y el espíritu, es la totalidad del cuerpo.

Por lo tanto, si el espíritu no se quiere mover ninguna técnica corporal lo podrá mover. Por ejemplo, si el espíritu esta convencido de una cosa, no hay nada que pueda mover, que pueda cambiar esta cosa. El despertar, ciertamente, es darse cuenta de que el espíritu es algo vivo y creador. Entonces, en menos de una fracción de segundo, en menos de una millonésima de segundo todo es liberado, todo es posible en el plano de la realidad. Y eso lo podemos comprender a través del propio cuerpo, en los huesos, los músculos, los tendones.

El maestro Wanshi dijo una frase que me gusta mucho:

"Hablen, y sientese a través. Hasta que el cubo suelte el fondo."

El zazen es eso: sentarse a través de aquello que uno cree que es el ego, de eso que efectivamente es el ego, hasta que el cubo suelte el fondo.

Montpellier- Viernes 19 de mayo 2

Un grupo de investigadores ha puesto en evidencia la conciencia colectiva. El hombre ha evolucionado siempre, desde la prehistoria, gracias a la conciencia colectiva. Y por ende, la conciencia no es solo individual sino también colectiva. El despertar no es solo individual sino también colectivo. Es por eso que el Maestro Deshimaru decía siempre:
"No practiquen solo para ustedes mismos, vuestra práctica influencia la práctica universal."
Evidentemente la conciencia de zazen es la más elevada, la más fuerte pero uno debe comprenderse que en nuestro propio cuerpo existen por igual esta conciencia individual de nuestras células y esta conciencia colectiva. Aquello que creemos ser nosotros mismos es la conciencia colectiva de nuestras células. Hay que comprender igualmente que nuestras células tienen una conciencia individual. Poseen además una conciencia de grupo. También el Maestro Deshimaru nos repetía con frecuencia:
"Deben seguir el sistema cósmico, el orden cósmico."
Hay gente que dice: "Ah! No me gusta la palabra sistema!" Hay que comprender el sentido de las palabras y no solo la forma. Aquello que podemos llamar el orden cósmico es un movimiento espontáneo y perfecto. Por lo tanto, en esta interdependencia, no hay nada que escape a la ley de interdependencia. Sean lo que fueren nuestras células o las estrellas o los astros, los planetas, el sistema solar, los universos, todo funciona en un movimiento, en un sistema que se llama sistema cósmico. Así como en nuestro cuerpo, cuando uno observa el sistema nervioso, cuando observa la circulación sanguinea o cuando observa el ciclo de la transformación de los alimentos, etc…Es un sistema cósmico. Forma parte del sistema cósmico.
Entonces por que se dice que el zazen es una meditación sin objetivo? Porque sería estúpido, todos nuestros objetivos no pueden ser sino estúpidos porque el movimiento del sistema cósmico es indefinido. No hay comienzo ni fin. Es simplemente el movimiento justo que reequilibra, que reorganiza. Va siempre en la dirección justa, en la perfección. Genio de la naturaleza!
Si ustedes van a visitar las grutas, hay muchas grutas en la región, que artista podría llegar a un nivel tal de perfección? Es el sistema cósmico, perfecto, más que genial. La naturaleza que no ha sido tocada por el hombre, el desierto, el mar, es perfecta. Incluso un gran maestro zen que quisiera hacer un jardín japonés en el desierto seria ridículo, porque nadie puede llegar a la perfección del viento.
Por lo tanto, durante zazen, ustedes intentan, es decir adoptan la postura así como se la enseñaron, lo mejor posible. Suelten, abandonen. Sigan el orden cósmico. Hay que tener conciencia de que vuestras células siguen el orden cósmico, están vivas, son inteligentes. Entonces ustedes las dejan expresarse, las escuchan, se sensibilizan al extremo con todo lo que sucede en vuestro cuerpo, sin objetivo. Están disponibles. Si se sensibilizan, pueden incluso amplificar vuestra sensibilidad, vuestra sensación. Al menor estremecimiento, amplifíquenlo, acompáñenlo, admírenlo. Así pueden volverse más sensibles a esa expresión propia de vuestro cuerpo que va más alla de ustedes. Entonces ahí, el zazen se convierte en verdad en el zazen de Buda.



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