Asociación Zen de América Latina

  Sangha del Maestro Kosen

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Dojo de Montpellier, el Sábado 28 de Junio de 2003

Así que, cuando uno observa el cuerpo físico, puede decirse que está separado en tres niveles. Es decir, el cuerpo superior que es más bien la cabeza, el rostro, hasta los hombros. Los hombros que son la frontera entre el mundo mental y, debajo, los pulmones, el corazón que son la parte emocional del cuerpo. Y, debajo del corazón, comienza el aparato digestivo de transformación que viene siendo la máquina, el motor que transforma el alimento en energía. Sistema de digestión, de eliminación que corresponde a la parte física, material. Se dice que, si separamos el cuerpo en niveles, como lo hago ahora, por encima del tope de la cabeza comienza el mundo espiritual. Es decir, toda la parte invisible del cuerpo. Entonces, no se trata solo de lo alto, lo bajo y el medio sino también partir desde el centro hacia lo exterior, la superficie. Físico, emocional, mental, espiritual. Evidentemente, no vemos lo espiritual de manera física y, al mismo tiempo, cada parte del cuerpo es espiritual, todo es espiritualidad. La práctica religiosa vinculada al zazen debe realizar una suerte de alquímia ya que normalmente lo material, todo lo que es material, pesado, denso, duro debe caer, ir hacia la materia, hacia el centro de la tierra y lo espiritual debe elevarse hacia lo alto. Todo lo que es espiritual tiene siempre la tendencia a querer en principio elevarse, todo lo que es material tiene siempre la tendencia a recaer en principio hacia lo bajo. La verdadera realización espiritual de zazen consiste en realizar el movimiento inverso. Es decir, lo material, pesado, duro debe elevarse mientras que lo espiritual que tiende a volar, debe descender. Nosotros, evidentemente, permanecemos tranquilos, sentados en el centro de zazen. La verdadera realización está en el centro. Luego entonces, hablo un poco de la postura según los tres niveles, estos tres focos porque en zazen, el foco superior, es decir mental, está calmo. Es decir que no basamos nuestra meditación en el pensamiento, al contrario más bien, el pensamiento se calma. Uno se vuelve silencioso. La emoción se calma por igual. El corazón late más lentamente, no se estimulan las emociones. No vale la pena pensar en el amor, en sensaciones fuertes aún cuando sean muy bellas. En zazen se calma lo emocional. Y entonces estamos en el eje del cuerpo, dado que nos concentramos en la postura. Por demás, hemos cruzado las piernas, las nalgas al nivel del suelo. Las nalgas que juegan un papel importante; las nalgas, los órganos genitales están en contacto con la tierra, con la materia, con lo duro. Y, claramente, vamos a estar sobre todo concentrados en el lado físico al inicio. Seguidamente, así lo enseñaba el Maestro Deshimaru, concentrense en la expiración. La expiración debe ser más larga que la inspiración. Ustedes saben que la expiración hace bajar la energía y que la inspiración la hace ascender. Así que la region abdominal y especialmente umbilical adquiere una enorme importancia. De hecho, se trata de una meditación de ombligo. Quiere decir que parte del ombligo. Pero la meditación de zazen está en extremo centrada en la respiración, en el va y viene de la respiración. Como les digo, la expiración desciende, la inspiración asciende. Qué es lo que desciende? Qué es lo que asciende? Ya les dije: lo espiritual debe ir hacia abajo y lo material hacia arriba. Es la verdadera alquímia. Entonces, la mayoría de las personas que nunca han hecho zazen tienen, en muchos casos, la zona del plexo solar totalmente bloqueada. Es decir, trancada, cerrada, no quiere abrirse, no quiere descender y con frecuencia todo esta bloqueado al nivel del corazón y las emociones. Somos muy emotivos y a veces también muy mentales. Quiere decir que hablamos, hablamos internamente, manejamos ideas, preocupaciones, dudas. Para la mayoría de las personas, esta zona abdominal esta sellada. No tienen conciencia del poder, de la movilidad del ombligo. Y, a fuerza de practicar zazen, vamos a descubrir esta zona abdominal, vamos a liberar esta energía a nivel del abdomen. Y quede claro que ello va a liberar los focos al nivel superior, mental y emocional y la energía va a descender hacia la región umbilical y subumbilical. Y vamos a descubrir el movimiento, la danza del ombligo. Tengo que encontrar un fragmento acerca de este asunto que leí en el más grande de los textos taoístas. El taoísmo y el zen son hermanos gemelos. Digamos que el taoísmo, es la parte visible, de cierto modo descriptible, del zen. El zen es totalmente silencioso, el taoísmo es todos esos descubrimientos cuasi científicos que fueron hechos en la antigua química que parte de la meditación de zazen. Conque la danza del ombligo. Después, cuando uno quiere entrar en la descripción de la respiración durante zazen, a partir de un cierto nivel, ya no es posible ofrecer una técnica. El Maestro Deshimaru hablaba de hacer presión sobre los intestinos, sobre la masa abdominal durante la expiración. Me he entrenado en ello durante decenas de años y en verdad es más para los debutantes que están totalmente bloqueados pero luego de un cierto tiempo se vuelve mucho más sutil que eso. Y, una vez que hemos desbloqueado la masa abdominal, no vale la pena forzar demasiado hacia abajo. Hinchar demasiado el vientre no es bueno pués esa energía que transformamos, si no hacemos más que presionar sobre los intestinos, se escapa. Normalmente, los orificios inferiores del cuerpo, en esencia el año e igualmente los órganos sexuales son huecos, es decir puertas por las cuales la energía puede escaparse…Han de estar suficientemente tonificados para que esta energía no se pierda. Así que todo está en la manera de expirar. Eso se comprende a través de la danza del ombligo. La danza del ombligo, en esencia, va de alante hacia atras. Es decir, ustedes hacen entrar o salir el vientre. No piensen en bajar. Es en verdad a nivel horizontal del ombligo. Durante la inspiración, en general, uno suelta por completo el ombligo y el vientre que tienden a expandirse, a inflarse. Durante la expiración, es ahí donde digo que no puede ofrecerse un método exacto. En ese texto taoísta, precisamente, se dice, hay una expresión que dice que no se puede saber si, durante la expiración, el ombligo sale o entra. No lo sabemos hasta que no respiramos. Y luego uno puede con eso reequilibrar la tonicidad abdominal. La tonicidad de todos los órganos. Eso evita justamente el descenso de los órganos tras el embarazo o a una cierta edad. Necesitamos tonificar, sobre todo las mujeres pero también los hombres. Tonificar los órganos genitales para que la energía no se escape por las puertas inferiores sino que se acumule en lo que llamamos el Ki Kai Tanden, el océano de energía que se situa bajo el ombligo. Sin tomar en cuenta el movimiento del ombligo, si va hacia alante o hacia atras, si uno respira correctamente, la energía se acumula por debajo del ombligo a aproximadamente tres dedos, dos centimetros y medio bajo el ombligo, en una zona horizontal como un lago, un océano. Y cuando esta energía fuerte sea suficiente entonces esta transformación será capaz de ascender, automáticamente, movimiento espontáneo del cuerpo y la materia se transformará en espiritualidad. Así que, evidentemente, se trata de movimientos inconscientes. No estamos practicando técnicas durante zazen pero es interesante saber todo lo que sucede, todo este universo que se abre ante nosotros y que es nuestro propio ser divino durante zazen. No conocemos nada de ello. Hay sabios de la antigüedad que tenían un conocimiento del cuerpo de zazen, que eran capaces de vivir trescientos, quinientos, mil años, tanto como quisieran. Control total sobre todo, incluso sobre la menor articulación del cuerpo. Entonces, estamos muy lejos, ciertamente, de igualar esos grandes sabios, dioses vivientes, pero hay que comenzar con el primer paso.


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