Asociación Zen de América Latina

  Sangha del Maestro Kosen

Volver a la lista de los kusenes    

Dojo de Montpellier, el Sábado 19 de Marzo de 2011


Aunque nos gusten, las flores se secan.

Aunque no nos gusten, las malas hierbas crecen.



En relación con zazen, las costumbres de la vida cotidiana y del karma, aunque no nos gusten, brotan rápidamente. Pues nosotros aquí, en el templo, en mi sangha, para los monjes modernos, practicamos una sesshin todos los meses. ¿Por qué? Porque en un mes, las malas hierbas crecen muy rápidamente. Entonces hacemos una sesshin, nos refamiliarizamos, encontramos nuestro espíritu profundo, nuestra paz, aunque a veces es difícil, estamos cansados. Pero es seguro que la influencia del zazen desaparece rápidamente, como las flores, mientras que para que las malas hierbas crezcan, no hay que hacer esfuerzo.

Pues tratamos de mantener lo que llamamos un gyoji, es decir una práctica bastante fuerte para que nuestras flores no sean recubiertas y asfixiadas por las malas hierbas.

Pero para los verdaderos discípulos, los que son monjes, monjas, hay tres citas que son verdaderamente importantes en la sangha y que siempre los han sido desde el Maestro Deshimaru, y a las que normalmente jamás se debería abandonar: es el campo de verano, el campo de invierno, y el campo de primavera. Y pues para los que quieren practicar seriamente, es ineludible. Es lo que el Maestro Deshimaru llamaba gyoji. Decía que era muy importante repetir, ordenar su vida en base a un ritmo.

Entonces evidentemente, podemos empujar el gyoji al máximo, practicar zazen cada día, coser el kesa cada día, comer la gen-mai cada día, hacer samu cada día, pero también hay un mínimo, y no hay que terminar instalando un gyoji de no práctica.

"Hey! esta vez, no voy a ir… Oh es que tampoco fui el año pasado, pero bueno, al final el campo de invierno es un poco frío." Y poco a poco se deja de practicar el gyoji.



 



Volver a la lista de los kusenes