Asociación Zen de América Latina

  Sangha del Maestro Kosen

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Dojo de Montpellier, el Sábado 4 de Enero de 2003

El ombligo está ligado a la conciencia, a las emociones. Muchos no consiguen tomar conciencia de la función del ombligo, tomar verdaderamente conciencia, físicamente, de la tensión eléctrica que recibimos momento a momento al nivel del ombligo y que repercute en el plexo solar, en todo el cuerpo.
El zazen, como dice el Maestro Dogen, es el dharma de paz, de felicidad.

Mucha gente ignora lo que es el zazen. Dicen: «Sí, pero el zazen es un medio, no es más que una forma». Pero el fondo y la forma no son sino uno. En todos los mundos, en todas la dimensiones, el zazen es el dharma de paz. Si nuestras religiones antiguas lo hubieran conocido, el mundo no sería lo que es hoy.

Podemos decir millones de oraciones, creer en un millón de cosas, hacer todos los milagros posibles e imaginables, pero si no podemos enseñar físicamente, formalmente, si no tenemos los medios concretos para expresar este dharma de paz y de felicidad (es decir, Dios en su expresión de eternidad y de calma, de no miedo, de retorno al hogar), si no podemos enseñar esto, la religión es inútil.

Hoy este dharma es enseñado y conocido en el mundo entero. Nadie comprende lo que es. Es como un gato que juega con un diamante de 80 kilates: para él no es más que una piedra. Un diamante, ¿qué es eso? No es más que una piedra. Zazen no es nada, es una gimnasia, una postura. Entonces no se trata solamente de practicar, de mostrar la postura de zazen, se trata también de darse cuenta de su valor, de darse cuenta que si uno tiene un diamante de 80 kilates somos la persona más rica del mundo.

Insistimos mucho en el zen sobre el espíritu de la no meta, no tener una meta, no hacer una cosa para obtener otra. No es una ideología ni un dogma, es simplemente porque todo no es sino uno. Representamos el universo como un círculo. Todo está contenido en todo, entonces no hay nada que perder, nada de más que obtener.

Zazen no es un medio que va a permitirles transportar su ego de un punto a otro punto diferente o más elevado, no. Es por eso que decimos que es sin meta. Zazen va a permitirles abandonar lo que creen que es su ego y de realizar el todo, directamente.

El único problema mundial actual es el problema espiritual. Problema de conciencia de las cosas. Habrá que reorganizar el mundo, pues está en mutación a pesar de nosotros, a causa del número creciente de población, de los medios de comunicación modernos, de la globalización general de todas las cosas.

Asistimos a un nuevo aspecto de las cosas, como cuando el agua se escarcha poco a poco, y de pronto se vuelve hielo. No es más agua, es hielo. Entonces la conciencia debe cambiar y si este fenómeno es dirigido unicamente por la locura terminará mal. Pero si la conciencia calma, la conciencia amor, el sentido común, nos son accesibles, entonces podremos vivir algo natural y bueno.

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