Asociación Zen de América Latina

  Sangha del Maestro Kosen

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Dojo de Montpellier, el Domingo 13 de Enero de 2008

Siempre creí en el zazen, desde la primera vez que lo practiqué. Y entonces creo en el zazen. No creo en el budismo o en el Buda como un personaje histórico o mítico. Creí en el zazen en seguida gracias al zazen mismo y gracias al Maestro Deshimaru que lo encarnaba.
No seguí una secta, no idolatré a un hombre, siempre tuve fe en zazen, quise despertarme siempre a través de zazen, siempre quise que la verdad me fuera revelada en el zazen.
Y creo en el zazen para el ser humano como el método más absoluto, rápido y directo.
Y mi misión todavía continúa, desde hace muchos años, a pesar de mis errores, a pesar de mis incompetencias, gracias al zazen, porque es el zazen que sostiene todo esto.
Y mi enseñanza, la gente continúa escuchándola a causa del zazen.
Y estoy muy, muy, muy feliz, ad infinitum feliz de haber recibido el zazen como una parte de lo que soy, eternamente.
Y estoy muy, muy feliz de poder ofrecerlo generosamente a los que lo quieran. Deseo ofrecerlo a todo el mundo, pero precisamente el zazen es tan espléndido que querría que todo fuese zazen. Yo comienzo, ahora.
Hablé hace poco de poder moverse en zazen. Siempre oí a Sensei decir "¡no moverse! ¡Quédense inmóviles!", por supuesto, pero poder moverse en la inmovilidad, y comprender que el espíritu de zazen no se limita a una postura, por más perfecta que sea, porque todo está en uno mismo. Todo es perfecto en uno mismo.
La frase 'uno mismo' es importante. Cuando digo “no se muevan”, no se muevan dentro de 'ustedes mismos'. Tienen miedo de supuestamente perder su cuerpo, de perder su conciencia, de desvanecerse, de morir, de sufrir, pero 'uno mismo' está antes de la creación de lo que sea. Es la eternidad. 'Uno mismo' no sufre el peso del tiempo, ni de las acciones. 'Uno mismo' ilumina toda cosa y la vuelve divina. 'Uno mismo' crea nuestra personalidad, magnífica. 'Uno mismo' es bello, emana belleza, resplandor, juventud; el ego y uno mismo, aquí esta toda la diferencia. Uno mismo soy yo.

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